Escapada urbana

Granada se ha propuesto este otoño ser una cita ineludible. Para ello, y con tres meses de flamenco en el Palacio de los Olvidados como epicentro, proponemos una rutas urbana que va más allá de la Alhambra con tres festivales internacionales: el Hocus Pocus de magia, la 38 edición de su evento de Jazz, o el festival de novela negra Granada Noir. La recorremos en nuestro Ford.

Pocas ciudades en España acumulan tantas leyendas como Granada. La silueta de la bella Alhambra, el palacio de los reyes musulmanes que hicieron de la capital andaluza y su vega el conjunto monumental que hoy disfrutamos, hace obligado empezar la visita a Granada aparcando nuestro Ford cerca de su entorno. En otoño, los chopos, castaños de Indias, saúcos, plátanos y avellanos que cubren la parte baja del complejo palatino se tornan pardos, creando un entorno romántico por el que pasear libremente antes o después de entrar al monumento. Los Bosques de la Alhambra, como se les conoce oficialmente, están surcados por tres senderos peatonales de libre acceso que abarcan lugares históricos tan emblemáticos como las Torres Bermejas, el renacentista Pilar de Carlos V o el más reciente monumento dedicado a Washington Irving, escritor romántico americano que recogió en sus Cuentos de la Alhambra las leyendas de la Granada musulmana contadas por las quienes aún vivían en el monumento en el siglo XIX.

Manantiales, cascadas y acequias discurren alrededor de la Alhambra en su camino hacia el Darro, el río que marca el inicio del Albaicín, popular barrio alto al que una multitud peregrina cada atardecer para disfrutar de algunas de las mejores vistas del mundo: las que al final del otoño puede regalarnos el perfil blanco de la Sierra Nevada de fondo.

El Palacio de los Ovidados

Encajados en el laberíntico Albaicín se encuentran numerosos cármenes, casas de origen rústico que esconden tras sus altos muros pequeños jardines y huertos. Más llamativos a simple vista son los numerosos conventos y palacios que familias nobles construyeron en el Albaicín. Este es el caso de la Casa de Zafra, ejemplo de vivienda hispanomusulmana de los siglos XIV y XV conservado en perfecto estado y actualmente adaptado para alojar el Centro de Interpretación del Albaicín. Muy cerca de éste está el Palacio de Santa Inés, más conocido como de Los Olvidados, convertido desde hace unos años en un museo dedicado a la comunidad sefardí granadina, así como a la Inquisición y sus sádicos métodos para doblegar a todo infiel que se resistiera a adoptar la fe de los nuevos señores de la península. La oferta de este museo abarca también espectáculos de una de las disciplinas artísticas más representativas de las ciudad: el cante y el baile flamenco, arte resultado de la fusión cultural a la que han contribuido todos los pueblos que han pasado por el sur de España.

Paseo junto al río cerca del Palacio de los Ovidados ©iStock

Paseo junto al río cerca del Palacio de los Ovidados ©iStock

Cada día, un elenco de los mejores artistas de Granada y de otros lugares de Andalucía desgranan en el patio del palacio diversos palos del arte flamenco: alegrías, tarantos, soleá por bulerías, tangos o seguiriyas llenan de ritmo las noches del siempre animado otoño granadino que culmina a lo grande en los principales teatros de la ciudad con la celebración de los Encuentros Flamencos de la primera quincena de diciembre.

Una ciudad negra y mágica

No hay duda de que Granada inspira el amor: sus callejuelas encaladas, sus rejas y sus huertos son la más pura imagen del romanticismo. Pero no hay que olvidar que a lo largo de la historia también han sido el escenario de momentos terribles. La vieja Chancillería, donde se impartía justicia y se ejecutaba con el garrote vil, herramienta que aún se conserva en una de sus estancias; el Pub Granero, en cuyo sótano los camareros han escuchado voces y ruidos inexplicables, incluso la casa de veraneo de García Lorca en la Huerta de San Vicente, donde se dice que de noche se mueven muebles y del piano salen notas sueltas, son solo algunos de los escenarios enigmáticos que han inspirado a muchos guías locales para crear rutas por la Granada más misteriosa. Complementando todas estas leyenda se creó hace cuatro años Granada Noir, un festival que le va a esa ciudad de intrigas, venganzas, envenenamientos y ajusticiamientos que eran el pan nuestro de cada día desde el siglo XI hasta bien entrado el siglo XX.

Desde el 28 de septiembre al 11 de octubre diversos espacios de Granada se transforman para acoger eventos culturales centrados en la narrativa policíaca y de misterio, ya sea en su versión literaria, cinematográfica, escénica, musical o fotográfica. Además de encuentros con autores especializados como Juan Ramón Biedma, Granada Noir quiere homenajear en esta ocasión a la figura del periodista de investigación, un trabajo a contracorriente frente a la avalancha de ‘fake news’. El Cuarto Real de Santo Domingo, originalmente un palacio nazarí propiedad de la reina Fátima, madre de Boabdil, considerado como el modelo para la construcción de la Alhambra, será el principal escenario de un festival que se vive en toda la ciudad, llegando incluso a bares y restaurantes que adaptan sus tapas a la temática policíaca.

‘GranHada’ vive también de jazz e ilusionismo

En noviembre los misterios dejarán paso a la música. Durante la primera quincena el jazz toma el relevo al popular flamenco y se convierte en el protagonista absoluto de las veladas nocturnas. El Festival Internacional de Jazz de Granada es un verdadero veterano que con ésta ya acumula 39 ediciones. Por solo citar algunos nombres, han pasado por este festival Miles Davis, Art Blakey, Tete Montoliu, Dizzy Gillespie, Bebo y Chucho Valdés… La programación para la presente edición se desvela el día 1 de octubre, y en ese mismo momento se podrán adquirir las entradas para disfrutar de los conciertos que se repartirán entre los escenarios del Teatro Isabel la católica y los clubes de jazz y bares de la ciudad.

Calles del Albaicín @iStock

Calles del Albaicín @iStock

Antes de que la magia de la Navidad ilumine las calles y arranque el invierno, los granadinos se dejan engatusar con los trucos de los cientos de ilusionistas que participan en HocusPocus, el Festival Internacional Mágico de GranHada. Con 16 ediciones a sus espaldas, HocusPocus puede presumir de ser pionero en la recuperación de la magia como un arte dramático digno de ser representado en los mejores escenarios, al menos por unos días, del 17 al 25 de noviembre.

Toma nota

Para dormir: El Parador Nacional de Granada es el lugar ideal para dormir si no quieres alejarte de la Alhambra, ya que el hotel se encuentra dentro del recinto amurallado de los palacios nazaríes, ocupando lo que fueron las dependencias del Convento de San Francisco. La Reina Isabel la Católica estuvo aquí enterrada hasta que su nieto Carlos V construyó la Capilla Real, junto a la catedral, para alojar los cuerpos de sus padres y abuelos. Si quieres algo más sencillo pero situado en el mismo corazón de la ciudad, entonces el Hotel Maciá Plaza es la mejor opción para tener todo a mano. Y si buscas espectaculares vistas, prueba el recién inaugurado Barceló Carmen Granada. Desde su terraza con piscina se ven los principales monumentos que han inspirado al chef del restaurante para crear un menú en el que cada plato homenajea a las maravillas monumentales que quedan a la vista de los huéspedes.

Para comer: Célebre por sus generosas tapas que van acompañando a las bebidas, en Granada también hay que probar algunos de sus restaurantes donde generalmente miman más la calidad. La Milagrosa ofrece “cocina de chef con productos de KM0”. Se trata es un restaurante de moda gestionado por un equipo joven capitaneado por Nicolás S. Chica. En el lado de los clásicos está el Restaurante San Nicolás, donde bordan el remojón granadino, una ensalada típica de la tierra, y el Solomillo de cerdo asado con salsa mozárabe.

¿Qué Ford te gustaría para este viaje? Descarga tu catálogo Entra y configura tu Ford