Transformación

Charlamos con Adolfo Cebrián, un profesional con casi 40 años de experiencia especializado en el transporte de canes en vehículos transformados. Toma nota de los consejos de un experto.

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Trabajar y viajar en tu Ford es la opción más cómoda, hacerlo con perros no es una excepción a esa realidad si cuentas con uno de nuestros vehículos transformados. Para que tanto tu viaje profesional como el de tus animales sea lo más placentero y confortable posible, Ford adapta sus coches para cumplir con todas las normativas legales vigentes.

Si estás buscando para tu flota una opción que te permita llevar de un lado a otro tus perros, en este reportaje vas a encontrar un completo manual para asesorarte. Para ello, hemos estado con Adolfo Cebrián, un experimentado profesional de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que tiene todas las respuestas a las preguntas que te estés haciendo. “Siempre he sido una persona intuitiva y autodidacta que a lo largo de los años he trabajado en el transporte de perros en vehículos”, se presenta Adolfo. “Hemos ido haciendo mejoras para que los animales viajen lo más cómodos posible. Ahora mismo trabajo con entre 10 y 15 perros, a los que transportamos con una flota de hasta 16 vehículos adaptados de diferentes tamaños y características”.

Una vida profesional vinculada a los animales

Adolfo lleva 38 años trabajando en la transformación de coches para el transporte de animales. “Siempre he sido muy meticuloso, muy perfeccionista, y me volqué en la búsqueda de corregir errores”, nos indica. “Antiguamente veías que los perros viajaban en incómodos coches todoterreno, en estructuras de alambre hechas de cualquier manera. Yo entendía que había que aislar a las personas de las perreras, porque era algo de todo menos higiénico. Tampoco en aquellos años había aire acondicionado. De ahí nace la evolución de esta profesión: hoy en día ves un vehículo transformado y desde la calle nadie podría darse cuenta, incluso las rejillas de respiración van ocultas. Conseguimos que los perros viajen refrigerados, sobre todo en verano, porque tienen que soportar mucho calor en su habitáculo. Colocando un aire acondicionado en su espacio, logramos que viajen con una temperatura estable de 22 grados aproximadamente”.

perros transit

Ejemplo de una Ford Transit transformada para el transporte de perros de un orfanato canino

Hay que estar concienciado en transportar bien a los animales, la gente mira con lupa cómo son tratados y más todavía si observan que viajan en vehículos de organismos públicos. Por eso, Adolfo apuesta por adaptar los coches de la forma más profesional posible. El resultado es la cara de felicidad de sus peludos compañeros de trabajo. “Con las transformaciones que se hacen ahora, los perros van tan cómodos que cuando les damos la orden para que suban a los coches van como flechas. Están encantados, saben que van incluso con mejor temperatura que en la calle. Si un can fuese incómodo lo rechazaría, no trataría de entrar. Y esto es justo al contrario: según ven que se abre la puerta se meten corriendo porque están muy bien en el interior”.

El proceso de transformación

Carroceros y transformadores están atentos hasta el más mínimo detalle para que el producto final quede perfecto, eso es lo que hace Ford cada vez que adapta uno de sus vehículos. Esto solo lo da la experiencia que, como comenta Adolfo “hace que te superes y mejores para tener ideas y diseños cada vez mejores. Por ejemplo, las rejillas de las puertas donde va el perro no pueden ser superiores a 5mm, porque si no el animal puede meter una uña y hacerse daño o quedarse trabado. Otra idea es que los pestillos tengan unas medidas estándar lo suficientemente grandes como para poder abrir las puertas con guantes en invierno”.

Optar por una marca y profesionales de confianza es clave, sobre todo por el proceso de control de calidad que se lleva a cabo hasta la entrega final del vehículo. Esa vigilancia también la lleva a cabo Adolfo Cebrián. “Desde que el vehículo es llevado al carrocero se hace un seguimiento. Por ejemplo, comprobamos que se haga bien el aislamiento de paredes, que se realiza con un corcho sintético (poliestireno expandido) para evitar que las chapas de fuera del coche al calentarse aumenten la temperatura de las perreras. Por otro lado, el suelo se hace de tablero finlandés, que es muy resistente y a la vez evita que se resbale. Es de mucha ayuda porque hay perros que al ser transportados pueden arañar o morder los materiales. Antiguamente el suelo se ponía de goma, pero son cosas que ya se han ido superando. Esto es más higiénico porque puede quitarse y ser lavado”.

Foto furgoneta seccionado arcos

Diseño de una furgoneta con seccionado arcos ©Adolfo Cebrián

El objetivo final de la transformación es la perfecta separación de perros y sus cuidadores. “La evolución del vehículo es un proceso meticuloso desde que se quita todo el tapizado de la parte trasera y se ponen los aislamientos, hasta la inserción de las perreras, teniendo en cuenta la inclinación que tienen que tener. Se estudia hasta el último detalle, como puede ser la situación de la rueda de repuesto o los extractores. Y las pruebas finales también son exhaustivas: comprobamos que ni el más mínimo olor o suciedad pueda pasar desde el habitáculo de los animales hacia el de los humanos. Todo queda perfectamente aislado”.

Los vehículos más adecuados

Para Adolfo, los mejores automóviles con los que trabaja son grandes furgones que tienen el manejo de un turismo, como es el caso de Ford Transit. “Son los coches más adecuados porque se adaptan tanto para los perros como para las personas: ambos tienen que ir cómodos por igual. A eso hay que sumarle buenos espacios para equipaje, porque con estos vehículos se viaja bastante. Es importantísimo, por tanto, que sean coches clasificados como turismos para no estar lastrados por los límites de velocidad de una furgoneta normal, que son 90 por hora”.

La experiencia de Adolfo con Transit ha sido especialmente buena. “He trabajado con vehículos Ford, en especial con Transit, y siempre he estado encantadísimo. La que he usado tenía un motor de inyección directa, arrancaba muy bien incluso en momentos y zonas muy frías, que por mi trabajo es algo asiduo. Lo que más me gustaba es que era comodísima de conducir, es un gran vehículo”.

También monovolúmenes como la familia MAX de Ford son una muy buena opción. “Los vehículos familiares también son muy útiles para ser transformados, ya que tienen buenas características de anchura y longitud. Esto es importante, ya que con las perreras se trabaja con unas medidas estándar, de manera que no nos preocupe que el animal sea más grande o más pequeño”.

Diseño de una furgoneta con seccionado arcos ©Adolfo García

Diseño de dos perreras habilitadas en el maletero de un vehículo pick-up ©Adolfo Cebrián

Pero, si pensamos en un vehículo ‘top’ para estos servicios con perros, Adolfo opina que tenemos que ir a por un modelo pick-up como la Ford Ranger, “porque la zona de carga trasera va independiente de los asientos delanteros. En este tipo de vehículos pueden ponerse dos perreras, y dejan sitio para disponer habitáculos para los utensilios que necesitan los animales, como son los bebederos o los continentes del pienso. Además, los pasajeros van aislados y cómodos con espacio también para su equipaje. Se trata de un coche ideal”.

Un consejo final

Para finalizar nuestra conversación, Adolfo Cebrián opina que es clave acudir a una marca de confianza, como Ford, con carroceros de calidad, ya que ellos disponen de “las maquetas y plantillas ya implementadas en otros vehículos. Tener esos moldes facilita mucho la labor, porque empezar desde cero un coche es muy costoso”.

Si Adolfo tuviese que asesorar a algún representante público que estuviese buscando incorporar a su flota este tipo de vehículos, su sugerencia sería que “acuda a carroceros y fabricantes especializados y que se deje aconsejar por ellos, que tienen la experiencia. Ellos son los que homologan, los que hacen el papeleo y los que consiguen que los vehículos reúnan las condiciones de las leyes actuales. No se puede llevar a los animales en cualquier condición, botando en los coches de cualquier manera. Hay que dejarse aconsejar por profesionales”. Este es el caso de Ford, ¿hablamos?.

 

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