Escapada al sorprendente nuevo cielo de Sevilla

Ruta

Este no es un viaje más a Sevilla. El paisaje de la ciudad ha cambiado radicalmente: el innovador arquitecto César Pelli ha logrado que la urbe estrene su primer rascacielos. Esto unido al nuevo CaixaForum, ha puesto a Sevilla en el top de la cultura en España. Rodamos en nuestro Ford hacia estos y otros nuevos espacios sorprendentes de la ciudad hispalense.

Acogedora, cosmopolita y a la vez tradicional, distendida, solemne pero también muy callejera. La última de las caras en descubrirse en el poliedro sevillano ha sido la de CaixaForum, el centro cultural de la Fundación La Caixa que ocupa el solar contiguo al primer y único rascacielos que ha osado, no sin polémica, superar en altura a la Giralda. Con la excusa de este nuevo cielo en la capital andaluza os proponemos coger el Ford y poner rumbo al redescubrimiento de Sevilla.

Una atalaya moderna y majestuosa

Torre Sevilla, como se llama el nuevo icono del skyline, alcanza los 180,5 metros de altura y ha sido diseñado por César Pelli, el ‘starchitect’ argentino autor de las Torres Petronas de Kuala Lumpur, entre otros colosos de acero y cristal distribuidos por todo el planeta. Con la incorporación de este complejo formado por la torre y el centro cultural, la capital hispalense da, de nuevo, impulso a la Isla de la Cartuja y la orilla oeste del Guadalquivir, consolidando la creación de un nuevo triángulo de vanguardia integrado por los entornos de la Alameda de Hércules y la Plaza de la Encarnación.

La Torre Sevilla desde el río Guadalquivir. Foto de MarioGuti, istock

La Torre Sevilla desde el río Guadalquivir. Foto de MarioGuti, istock

Con miles de metros cuadrados dedicados a áreas expositivas, conferencias y conciertos, la nueva sede de CaixaForum en Sevilla es, tras la de Barcelona y Madrid, la más grande de España. Detrás de su vanguardista diseño está el estudio de Guillermo Vázquez Consuegra, sin duda el arquitecto sevillano más prestigioso. “Un ingenioso sistema de lucernarios y una inteligente distribución de los ambientes lleva la luz hasta el interior del nuevo espacio” donde este invierno se podrán ver dos exposiciones. La primera, hasta el 7 de enero está dedicada a la visión que el polifacético artista catalán Marià Fortuny obtuvo de Andalucía durante su estancia en Granada; la otra muestra de esta temporada se centra en el universo creativo de Walt Disney, un artista que reinterpretó los clásicos de la narrativa infantil para adaptarlos al lenguaje del público del siglo XX.

Los efectos beneficiosos de los recién llegados se están notando ya en el entorno, que incluye las orillas del Canal del Guadalquivir, un oasis de paz donde se dan cita a diario pescadores, runners, parejas y deportistas de la élite mundial del piragüismo, que confían en el Centro Especializado de Alto Rendimiento de Remo como lugar de entrenamiento.

Las instituciones culturales vecinas también están beneficiándose de los recién llegados. Hablamos del monumental Pabellón de la Navegación, obra también de Vázquez Consuegra, que alberga un museo temático dedicado a la cultura náutica; y el CAAC, Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, instalado en la Cartuja de Sevilla, un edificio histórico restaurado con motivo de la Expo’92 y que este invierno ha programado una exposición de la videoartista marroquí Bouchra Khalili.

Las Setas de la Encarnación

No es este el primer revulsivo del que se beneficia Sevilla. Hará ya 5 años que se abrió al público Parasol Metropol, un proyecto no exento de polémica al que los sevillanos denominaron jocosamente Las Setas de la Encarnación, que es como finalmente se le conoce. La enorme estructura de acero y madera, que aloja un mirador, un mercado y Antiquarium –un museo de arqueología– da sombra a la plaza de la Encarnación. Después de décadas sin uso, este céntrico lugar se ha convertido en la nueva sala de estar de la ciudad, punto de encuentro o un destino en sí mismo gracias a la amplitud de su sombra y a que a su vera se han abierto nuevas terrazas donde tomar esas cervezas que tan bien entran por estos lares.

Metropol Parasol en Sevilla. Foto de vichie81, istock

Metropol Parasol en Sevilla. Foto de vichie81, istock

El mirador del Parasol, a 26 metros de altura, es una nube de madera posada sobre de la Híspalis contemporánea que incluye un bar-restaurante con terraza ideal para ver el atardecer. Con la reactivación de la plaza también apetece más adentrarse en el barrio de la Macarena. En la serpenteante calle Regina los comerciantes de la calle se han unido creando una marca común, Regina Market, para lanzar iniciativas comunes y originales que animen a los consumidores a acercarse hasta aquí. Entre otras propuestas te recomendamos visitar Botellas & Latas, un colmado de toda la vida pero en clave contemporánea; y Swee1, un cajón de sastre donde hay ropa para todos y originales objetos decorativos.

En la contigua calle Feria se mezclan tiendas para hipsters con negocios tradicionales. Una vez por semana se celebra en ella el mercadillo de segunda mano conocido como “El Jueves”, que se viene celebrando ese día (excepto en Semana Santa) desde tiempos inmemorables. Espérate encontrar cualquier cosa… se dice que aquí se vendió el Bronce Carriazo, una pieza tartésica de gran valor expuesta desde entonces en el Museo Arqueológico de Sevilla.

Si quieres hacer otro tipo de arqueología, no te pierdas No-Lugar, en la calle Trajano, 16. Se trata de una tienda-restaurante llena de arte, muebles y objetos, algunos creados por los artistas Cristina Galeote y Álvaro Díaz, promotores del original negocio. Y ya que estamos a la búsqueda de la modernidad sevillana, al final de esta misma calle se llega a la Alameda de Hércules, uno de los primeros jardines públicos construidos en España y actualmente la zona de marcha con más carácter de Sevilla.

El Salvador y la Alfalfa

Una visita a Sevilla no puede finalizar sin pasar por las dos plazas más animadas de la ciudad: la del Salvador y la de la Alfalfa. Las tabernas de los soportales del Salvador son un hervidero de gente todo el año, mañana y tarde, sobre todo si el tiempo acompaña y podemos sentarnos en las escaleras de la iglesia de El Salvador, la antigua mezquita mayor de Sevilla, a observar ese estilo de vida tan sevillano.

Plaza del Salvador en Sevilla. Foto de DavidCallan, istock

Plaza del Salvador en Sevilla. Foto de DavidCallan, istock

La Plaza de la Alfalfa –y calles aledañas– es la favorita de los estudiantes que buscan lugares para comer y beber algo a precios económicos. Casa Morales (García de Vinuesa, 11), famoso por sus chicharrones y montaditos de pringá; y Bar Alfalfa (Candilejo, 1) conocido por sus ‘brusquetas’, unas tostas tan ricas como generosas en contenido, son dos de los más populares.

La cara más joven del ‘shopping experience’ sevillano se encuentra alrededor de la vecina calle Pérez Galdós, donde trabajan y venden jóvenes diseñadores agrupados en una asociación llamada Soho Benita. Es difícil decidir cuales nos gustan más. Seguramente a las chicas les gustarán Zález, donde se venden bolsos y complementos con mucho color; y Patricia Buffana, el taller de una sombrerera artesanal. Y a todos les encantará Un Gato en Bicicleta, una librería con exposiciones y talleres; y Delimbo, la “primera galería de arte urbano del sur de Europa”, un espacio fantástico para conocer el trabajo de los artistas que han convertido los muros de Sevilla en el soporte para contar cosas.

Si te quedas con las ganas de más, en la calle San Luis se puede visitar Rompemoldes, espacio de creación que combina talleres de artesanos con puntos de venta directa. Entre ellos hay ceramistas, orfebres, artistas plásticos, luthiers…

La ruta del buen comer

Para cenar de raciones pero sentado prueba Casa Robles (Álvarez Quintero 58,), una clásico con éxito gracias a una carta donde el mejor producto manda, los ibéricos y la tosta de atún de almadraba en aceite de oliva son espectaculares. La nueva gastronomía sevillana se puede catar en Ovejas Negras (Hernando Colón, 8); La Azotea, que ofrece un menú de platos de alta cocina en sus tres restaurantes (Zaragoza 5; Jesús del Gran Poder 31 y Mateos Gago, 8); y La Fábrica de Besana, restaurante de tapas con platos sorpresa fuera de carta realizados con buen producto de mercado.

Monasterio de la Cartuja. Foto de Borisb17, istock

Monasterio de la Cartuja. Foto de Borisb17, istock

Por último, para momentos más solemnes, se puede probar Becerrita, un clásico donde tomar un Caballito, sencilla tapa andaluza casi desaparecida que lleva un pan tostado con jamón y un huevo de codorniz; unas croquetas de toro y cerrar con un buen pescado. Si eres flamencólogo, no dejes de pasar por la Taberna Quitapesares (Plaza Padre Jerónimo de Córdoba, 3), más conocida como “la del Perejil”, un bar que regentó hasta su fallecimiento Perejil, de uno de esos míticos personajes sevillanos, cantaor y tabernero.

Dónde Dormir: Hotel Alfonso XIII, lujo e historia

Reabierto tras una exhaustiva reforma con el sello de calidad Luxury Collection Hotel de Starwood. Por sus 150 habitaciones y suites decoradas tres estilos diferentes (árabe, castellano y andaluz) han pasado famosos de Hollywood como Brad Pitt; cantantes como Madonna; familias reales enteras, incluida la española y, por supuesto, más de una cuadrilla de toreros de primera categoría, que usan las suites más amplias para vestirse y prepararse para la faena. www.hotel-alfonsoxiii-sevilla.com

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