En la corte del mar y el viento: atrévete con el KiteSurf

Playas

Nuestra península es uno de los paraísos mundiales para practicar kitesurf: tiene viento y una enorme extensión de playas. Te invitamos a conocer los mejores lugares para volar sobre las olas.

Este reportaje es un manual para convertirte en practicante de este deporte en solo un mes, viajando con el Nuevo Ford Fiesta a las mejores playas de España y Portugal. Una tabla, una cometa y un arnés. Eso es lo que necesitas para empezar. ¿Condición física? No hace falta ser un atleta. Casi cualquiera que se lo proponga, con un poco de esfuerzo, podrá surcar las aguas en pocos días. “Tenemos alumnos que van desde los 10 años hasta los 60”, dice Ricardo de la Fuente, director de la escuela KungFuKite (www.kungfukite.com). Sabe de lo que habla: a sus 40 años, lleva casi 15 sobre una tabla. Pero matiza: “Otra cosa es qué modalidad quieras practicar”.

Los consejos de los expertos

Hay muchos tipos de kitesurf. Por un lado, el free ride, que consiste, sencillamente, en navegar hasta allá donde lleguen tu imaginación y tu resistencia física. El free style es para quienes les gusten las piruetas: saltos, trucos… Posiblemente sea la modalidad más espectacular, pero también la que necesita más habilidad. La modalidad wave está pensada para quienes lo quieran todo: consiste en coger olas, igual que en el surf, pero impulsado por la cometa.

Finalmente, race, o carreras, para los apasionados de la velocidad y quienes quieran competir. Las tablas son un poco más grandes, como las de windsurf, y acaban de lanzar un artilugio con el que, directamente, vuelas. Nos lo explica Ricardo: “Se llama hydrofoil, y es un mástil de un metro y medio de largo con una quilla que se asemeja al ala de un avión. Se coloca debajo de la tabla, de modo que esta despega, literalmente; su único contacto con el agua es el extremo de la quilla”.

Esto, claro, es para los muy avanzados. Pero no hace falta llegar tan lejos para disfrutar del kitesurf. En unos pocos días, se puede navegar. Javier Gil, director de la escuela Radikite Tarifa (www.radikitetarifa.com), tiene 30 años y lleva casi una década surcando el mar. “Nosotros planteamos tres bloques de aprendizaje. Uno es en tierra, para conocer el material, el montaje, los sistemas de seguridad y la teoría. A partir de ahí, hacemos ejercicios de vuelo de cometa en la arena. El segundo bloque es el body draft. Consiste en arrastrar el cuerpo sobre el agua, sin tabla, usando la potencia de la cometa, para entender la fuerza del viento en tus carnes. En el tercer bloque, ya nos subimos sobre la tabla”.

La campeona mundial Gisela Pulido tiene una escuela con su nombre en Tarifa. Y resume muy bien lo que significa este deporte. “Se trata de exprimir al máximo tu potencial para que llegues a disfrutar de las sensaciones que proporciona el kitesurf, siempre de la forma mas rápida posible, pero también con toda seguridad. Y no olvidamos que lo más importante, es la felicidad”.

Imagen de RadiKite, Tarifa

Imagen de RadiKite, Tarifa

1. Tarifa: deja que te guíe el viento.

Es mundialmente conocido que en los alrededores del pueblo gaditano se encuentra una de las mecas del kitesurf. Una prueba: Gisela Pulido ha competido en todo el mundo, y uno de sus mejores recuerdos lo guarda de Brasil. “Fui con otros corredores del Mundial a entrenar al norte del país, en Cumbuco. Nos despertábamos temprano e íbamos a navegar a las lagunas. Las condiciones para hacer kite allí son increíbles. Nos pasábamos el día en el agua”. Sin embargo, ha fundado su escuela, Gisela Pulido Pro Center en Tarifa (www.giselapulidoprocenter.com). ¿Por qué? No le faltan motivos: “Está entre Europa y África y tiene las condiciones perfectas. Sus playas de arena blanca y sus aguas transparentes atraen a miles de deportistas para disfrutar de su bien más preciado; el viento”.

Y el viento, precisamente, es lo que debes tener en cuenta cada mañana antes de agarrar tu tabla. Hay dos playas clave para empezar a practicar este deporte: la de los Lances y Valdevaqueros. Y el viento decidirá por ti en cual de las dos navegar. Nos lo explica Javier, de Radikite. “En Tarifa sopla o el Levante o el Poniente, del este o del oeste. El Levante de tierra a mar, es un viento offshore, por eso es más peligroso. Recomiendo en ese caso y Valdevaqueros, que está más protegida. Tiene una ensenada que termina en la famosa duna, donde acaba el deportista, en vez de en mar abierto. Con viento de poniente, en cualquiera de las dos se puede hacer kitesurf sin peligro, pero recomiendo disfrutar de la belleza de Los Lances“. Hay una última cosa a tener en cuenta: “El Levante es fuerte y racheado, pero provoca pocas ola. Por eso es más fácil para iniciarse. El Poniente es perfecto si quieres hacer algunos trucos, saltos o coger olas directamente”.

¿Cómo llego con mi FordToma la autovía A4, y de allí enlaza con la N-340 que te lleva directamente a Los lances y Valdevaqueros. Por cierto, esta carretera recorre el Estrecho por la costa, y recorrerla es todo un deleite para la vista. Y para que disfrutes de la conducción de tu Ford. Ten en cuenta una cosa: en verano, se forman algunos atascos. Mejor recorrerla temprano, o al caer el sol.

Imagen de Bernhard Staerck

Imagen de Bernhard Staerck

2. Portugal: el Caribe está aquí al lado

Ojo, que no te engañe el paisaje del Alentejo y el Algarve. El agua está mucho más fría, porque estamos en Atlántico abierto. Pero, en todo lo demás, tendrás la sensación de estar en pleno Caribe. Las costas portuguesas están perfiladas por 850 kilómetros de playas, calas y lagunas salvajes. El clima cálido y unos vientos espectaculares las convierten en el lugar perfecto para principiantes y expertos. “En Portugal se practica kitesurf 365 días al año”, nos cuentan en la escuela Kite Control (www.kitecontrolportugal.com).

A estas alturas, estarás pensando que, con semejante extensión de costa, en Portugal es casi imposible decidirse por un sitio. Nosotros elegimos precisamente donde está enclavada esta escuela: la Laguna de Óbidos, con inmensas lenguas de arena surcadas por aguas fluviales y salada que culminan, frente al mar, en la playa del Bom Sucesso. Desde allí tienes las mejores vistas a las islas Berlangas. Un consejo: plántate en la arena al atardecer y contempla cómo se pone el sol. Se te quedará grabado en la retina para siempre. Pero volvamos a la tabla: “Este lugar es el paraíso para practicar este deporte”, dicen los responsables de Kite Control. “Tienes el agua llana de la laguna, perfecta para iniciarse, y vientos consistentes. Y el entorno es sencillamente espectacular”.

¿Cómo llego con mi Ford? Buena noticia: está a una hora de Lisboa, y la autovía A8 te lleva directamente hasta el pueblo de Óbidos. Así, después de una jornada de kitesurf, puedes visitar la capital lusa, o dos preciosos pueblos aledaños: Sintra y Estoril.

Praia Bom Sucesso, Lagoa de Obidos

Praia Bom Sucesso, Lagoa de Obidos

3. Kitesurf lejos del mar

¿A que nunca lo habrías imaginado? Efectivamente, el kitesurf también se puede practicar en el interior de la península. Y hemos elegido el mejor sitio: el Embalse del Ebro. Nos lo cuenta Ricardo, que hace años plantó allí su escuela, KungFuKite. “Este sitio reúne las condiciones perfectas para iniciarse. Para empezar, no hay olas. Esa es una de las mayores dificultades a la hora de entrar en el agua con la tabla. Por otro lado, tiene muy poco vadeo. Puedes andar 200 metros hacia dentro, que solo te cubre por la cintura. Eso da mucha seguridad. Y por donde está situado, al borde de la meseta y cerca de la costa de Cantabria, siempre hay buenas corrientes de viento”.

Efectivamente, este embalse está a casi mil metros de altura, pero se beneficia de las cálidas temperaturas de su proximidad con el mar. Su agua dulce, a diferencia de muchos embalses, son limpias y cristalinas. Y en verano no tienes masificación de bañistas como en las playas, algo clave a la hora de aprender a manejar la cometa en tierra. “Las líneas (así se llaman los cables) pueden tener más de 20 metros de longitud. Eso, en una playa llena de gente, conlleva sus riesgos”, cuenta Ricardo. ¿Y por qué son tan largas?, te estarás preguntando. “La velocidad la dan dos cosas: el tamaño de la cometa, ya que cuanto más grande, más viento recoge; y la longitud de las líneas; cuanto más puedas mover la cometa, más capacidad de tracción”. Pues ya lo sabes: para navegar velozmente con tu tabla de kitesurf, al menos hasta que seas un experto, este embalse es tu lugar ideal.

¿Cómo llego con mi Ford? Debes llegar hasta el pueblo de Corconte, por la N-623 y luego por la CA-171. Ojo, que vienen curvas. Por suerte, el comportamiento dinámico de tu Ford, con ese toque deportivo que tanto te gusta, hará que disfrutes como un loco al volante. Y también de las vista: el enclave natural es algo único en la península.

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