“Mi playa es la mejor… ¡Mi coche también!”

Escapadas

Cuatro conductores Ford, expertos en disfrutar, nos muestran sus playas predilectas y sus rincones de la costa más sorprendentes.

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Sibaritas del norte, sur de España, expertos en exprimir lo mejor de la vida nos conducen por sus lugares favoritos de la costa. Ellos nos muestran sus opiniones para que cualquier conductor Ford, pueda acudir a estas cuatro playas de España.

1.Tomás Coloma y la playa del Cañuelo

Tomás Coloma, en Cádiz, es el primer conductor Ford que, como experto en su costa, defiende su playa como la mejor. Este hostelero al frente de algunos de los refugios más deseados de Tarifa, hace de cicerón por la costa tarifeña. ¿Su primer enclave? «La playa del Cañuelo, que se esconde entre los cabos de Gracia y Camarinal. Un espacio singular a la que sólo se puede acceder caminando entre pinos, lentiscos, sabinas y enebros costeros». A la playa del Cañuelo sólo se puede llegar a pie, tras dejar lo más cerca del sendero nuestro Ford Fiesta, después de media hora de descenso a través de un sendero natural. Es una razón para entender por qué esta cala es poco visitada en comparación con sus vecinas Los Alemanes, al norte, y Bolonia, al oeste.

Otro motivo es que no se ve a simple vista. Sólo al ascender hasta la torre de Camarinal, una almenara construida por Felipe II en el siglo XVI y rehabilitada como faro en 1990, es posible divisar la bella playa rodeada de un mar de pinos piñoneros que se adentra en el Estrecho.

Entre caminatas, brazadas en el agua y reposo en la arena, aconsejamos un alto de varios días en uno de los dos hoteles de Tomás Coloma, La Casa de la Favorita (Plaza San Hiscio, 4, tel. 690 18 02 53, lacasadelafavorita.com) o Misiana (Sancho IV el Bravo, 16, tel. 956 62 70 83, misiana.com). En su interior, el paraíso, palpable desde las terrazas de sus habitaciones con vistas a Marruecos, al Estrecho y al Castillo de Tarifa.

Playa del Cañuelo, Cádiz

Playa del Cañuelo, Cádiz

2.Paula Salazar y la playa de Maro

Hay una zona en Málaga que sólo los expertos conocen, como la restauradora Paula Salazar. Si ‘Verano azul’ quedó marcado en tu memoria, entonces también lo hizo Nerja y sus playas, las menos concurridas de la provincia. Para Paula, su sitio es la playa de Maro, escondida entre las rocas. «Está en un paraje natural, apenas cuenta con 800 habitantes y un puñado de casas blancas», dice. «Si buscas algo más que el turismo de chiringuito y tumbona, ve a sus calas. Para llegar a la de Maro bajo cómodamente en mi Ford Focus por una carretera estrecha que atraviesa invernaderos y antiguos cultivos de caña de azúcar». A lo largo de este camino se ve lo que queda de la antigua fábrica de azúcar de los marqueses de Larios. Para los buceadores también es un paraíso. Si rica fauna marina y una pradera de posidonias donde reposan anémonas, corales y esponjas, bien merecen la visita.

Antes o después de la excursión, Paula recomienda hacer un alto en el barrio de la Malagueta para pecar con su menú en El merendero de Antonio Martín. Mucha madera clara y luz, mucha luz que proviene del mar, ya que el comedor se encuentra casi en la misma arena de la playa. Aunque su carta rinde culto a la cocina tradicional andaluza, hay también platos modernos, como las láminas de pulpo con mayonesa de erizos de mar o el tartar de salchichón de Málaga. ¿Un ‘must’? Su fritura. No te vayas sin pasar a los otros dos espacios con los que comparte techo: el restaurante de alta cocina El Tres y el malagueño-japonés BA (Plaza de La Malagueta, 4, tel. 951 77 65 02, grupogorki.com)

Playa de Maro, Málaga

Playa de Maro, Málaga

3. Xabier de la Maza y la playa de la Zurriola

En San Sebastián, Xabier de la Maza es uno de los ideólogos de La Salsera, factoría de ideas gastro y artífices de la innovadora panadería The Loaf. Para él, la playa de la Zurriola, al este de la desembocadura del río Urumea, en el barrio de Gros, debería ser la orilla en la que todo el mundo querrá aparcar su flamante Ford Mondeo. “Es imposible no sentir el glamour de esta playa, la energía que transmiten sus bañistas, y el aire bohemio que llega desde su barandilla. Para mí no hay un espacio costero comparable en otra ciudad de España”. Antiguamente conocida como la playa de Gros, es hoy la playa a la que acuden los jóvenes para practicar deporte y hacer surf. La parte derecha, que está situada junto al monte Ulía y la zona de Sagües, es la más dinámica, con pistas de voley playa y decenas de surfistas. La arena es fina y dorada y el oleaje es fuerte, por eso es centro de peregrinaje de todos aquellos que les gusta que les llamen Bodhi. También es el escenario de parte de los conciertos del festival veraniego Heineken Jazzaldia.

Antes de adentrarte en su arena, pásate por The Loaf y cárgate de energía. Esta singular panadería empezó su andadura, hace ya algunos años, alojada en un contenedor industrial frente a la estación donostiarra del Norte, y supuso una verdadera revolución panadera en la ciudad. Después de aquel experimento, Xabier y sus socios decidieron abrir una en la agitada avenida de la Zurriola en la que vender buena corteza y migas artesanas. El obrador ocupa el espacio protagonista con unas enormes cristaleras con vistas al Cantábrico y el resto se destina a escuela, despacho de pan, café, bollería y un bistró alojado en la planta baja (Zurríola Hiribidea, 18, tel. 943 26 50 30, theloaf.es).

Tras un día de playa, Xabier recomienda cruzar el río Urumea en nuestro Ford por el majestuoso puente de Zurriola e ir al restaurante Narru donde el chef Íñigo Peña ofrece una cocina tradicional de altísima calidad con un ‘twist’ creativo. El bar brinda unas vistas fabulosas de la bahía de la Concha y la isla de Santa Clara (Hotel Niza, Zubieta, 56, tel. 943 42 33 49, narru.es).

Atardecer en la playa de la Zurriola, San Sebastián

Atardecer en la playa de la Zurriola, San Sebastián

4. Iago Pazos y la illa de Arousa

Para Iago Pazos, cabeza de los premiados restaurantes Abastos 2.0 y Loxe Mareiro: “Existe un lugar donde el tiempo se para. Allí, las horas, minutos y segundos se detienen sin más y los problemas y preocupaciones quedan en la orilla. Un domingo cualquiera, una tarde tras finalizar el servicio. cojo mi Ford Fiesta y atravieso el puente hacia la Illa de Arousa. Lo aparco y comienzo a caminar entre aquellos pinares del parque natural de Carreiron. Una vez llego a mi destino, me apodero de una mini playa. Mía. Solo mía por completo y de forma literal. Es ahí, en ese justo momento, cuando todo se detiene. Pies descalzos. Sol, sal, mar». Iago nos invita a experimentar estas sensaciones en tan bello enclave gallego pontevedrés.

Casi la misma sensación se siente, dice, en Loxe Mareiro. Esta casa de piedra, situada en un antiguo almacén de aparejo pesquero (el nombre significa ‘almacén marinero’ en gallego) está frente a la Ría de Arousa. Ahora, en manos de Iago Pazo y Marcos Cerqueiro, almas de Abastos 2.0 en Santiago de Compostela, adopta técnicas de cocina contemporánea para elaborar una carta basada en los productos locales y su entorno. De su carta de vinos destacan las denominaciones gallegas (Rías Baixas, Ribeiro, Ribeira Sacra, Valdeorras y Monterrei), un aspecto que permite descubrir su zona vitivinícola (Rúa Aduana, 56, Carril, tel. 986 51 06 67, loxemareiro.com).

Islote en Arousa

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