La ruta del agua dulce: Playas de río y cascadas para gozar este verano

Escapada

¿De verdad piensas que todas las playas en España son de agua salada? Tenemos ríos, lagunas y embalses que proporcionan al verano una oferta de ocio para toda la familia fuera de lo común. Una idea de ocio en vacaciones que va mucho más allá de las típicas playas en la costa de arena y sal. Además, el contacto con la naturaleza puede ser aún mayor y la presencia de cascadas y saltos de agua hacen de este listado un mapa de lugares únicos (incluso mágicos).

El sol derrite la nieve, los ríos bajan cargados y los saltos de agua dejan las mejores fotos. Proponemos un viaje familiar en vuestro Ford para conocer cascadas tan potentes (y de nombres tan curiosos) como Pozo de los Humos, Chorrogil, Soaso, Reventón del Río Mundo o Salto del Nervión. Y playas de agua dulce en ríos con calas y pozas como los de Extremadura, Arenas de San Pedro, Las Fuentes del Algar o el Parque Natural del Lago de Sanabria. Pasad y tomad buena nota, porque tenemos tantas y tan variadas opciones que seguro que alguna os pilla realmente cerca: no hay excusa para no subir a todos los miembros de la casa y rodar hacia estos destinos.

Parque Natural del Lago de Sanabria (Zamora)

Aquí todo es agua. Ríos, arroyos, regatos, manantiales, lagunas, cascadas y el lago de origen glaciar más grande de la península (368,5 hectáreas), que forman un parque natural creado en 1978 para preservar la pureza de las aguas, la flora (roble, acebo, tejo, abedul, castaño, aliso) y la fauna (perdiz, águila, lobo, jabalí, nutria, corzo…). El lago está rodeado de playas (la grande es la más concurrida, preferimos Los Enanos), y para verlo en toda su extensión hay que conducir hasta Ribadelago o subir hasta San Martín de Castañeda, escenario de la novela de Unamuno, San Manuel Bueno, mártir, y pueblo que conserva un monasterio cisterciense del siglo X. De las 20 lagunas dispersas por la sierra, Peces o Cubillas son las más conocidas. Y entre las cascadas, la de Sotillo. En Sanabria, una tierra tan especial como los circos y cañones glaciares que la formaron, hay cuidados alojamientos rurales que se reparten entre la capital de la comarca, Puebla, o poblaciones como El Puente, Trefacio y Galende.

Sanabria

Vista aérea del lago de Sanabria

Pozo de los Humos (Masueco, Salamanca)

La cascada del Pozo de los Humos

La cascada del Pozo de los Humos

Es una de las visitas imprescindibles en el Parque Natural de los Arribes del Duero. Así la describió Unamuno (de nuevo nos viene a visitar) en la revista bilbaína Ecos Literarios, en marzo de 1898: “Una de las más hermosas caídas de agua que pueden verse entre aquellos tajos adustos. Divídese la cascada mayor en dos cuerpos debido a un saliente de la roca, y va a perderse en un remanso de donde surge el vapor que ha valido al paraje el nombre de los Humos”. El agua del río Uces cae desde una altura de 50 metros (las famosas Cataratas del Niágara sólo la superan en dos) y genera la nube de vapor que le da nombre. Destaca también por la creencia popular de ser impenetrable, con la historia de un campesino y su carro de bueyes que se precipitaron hacia el abismo y desaparecieron. Robles, enebros, castaños, olivos, endrinos y jarales. Jabalí, lobo, lince ibérico y cabras montesas. Tórtolas, palomas, gansos, gaviotas de río. La cigüeña negra y el buitre anidan en estos parajes, todo un prodigio de la naturaleza. Además, por estas tierras se pueden visitar los pueblos que permiten el acceso a este enclave: Masueco y Pereña de la Ribera, la ciudad de Salamanca o la frontera con Portugal.

Fuentes del Algar (Alicante)

Es un lugar muy frecuentado al estar cerca de Benidorm, pero merece la pena conocerlo. Declarado Zona Húmeda Protegida, el recorrido por las Fuentes del Algar se sucede durante un kilómetro y medio por el cauce del río Algar. Un paisaje de rocas calizas y espectaculares cascadas, manantiales y “tolls”: remansos de agua cristalina, perfectos para un baño en agua dulce.

Vista desde una de las pozas de Fuentes del Algar

Vista desde una de las pozas de Fuentes del Algar

Chorrogil (Villacarrillo, Jaén)

Tiene casi 100 metros de caída y está en el parque natural de Cazorla, Segura y Las Villas, Reserva de la Biosfera. La ruta es sencilla, con un paisaje de rocas y árboles como la encina o el lentisco. Esta sierra de Las Villas es rica en ríos y arroyos caudalosos que comparten la denominación de Aguascebas, diferenciándose en la segunda parte de su nombre. Además de esta cascada, destaca Aguascebas Grande, el más espectacular, con dos impresionantes gargantas. Y Aguascebas de Gil Cobo, que desciende 770 metros de altitud en sus seis kilómetros de recorrido, formando cascadas y gargantas como la Cerrada de San Ginés. El pueblo más cercano, Villacarrillo, es uno de los principales productores de aceite de oliva del mundo.

Soaso (Parque Ordesa y Monte Perdido, Huesca)

En uno de los parques nacionales más impresionantes de España queda esta cascada, conocida como Cola de Caballo por la forma en la que descienden sus aguas. La ruta por el camino del valle de Ordesa, Patrimonio de la Humanidad desde 1997, es una de las excursiones más populares de los Pirineos y suele estar muy concurrida en verano. En sus paredes, excavadas por la erosión de un antiguo glaciar, aparecen los saltos de agua del río Arazas: la cascada de Arripas, la del Estrecho, las Gradas de Soaso… Torla es uno de los pueblos cercanos. Una villa histórica con monumentos como el Casón de los Vui, del siglo XIV.

Saltos de agua y pozas naturales en Ordesa

Saltos de agua y pozas naturales en Ordesa

Reventón del Río Mundo (Riópar, Albacete)

Cascada y poza en el río Mundo

Cascada y poza en el río Mundo

El Mundo surge de una gruta, la cueva de los Chorros, que forma una cascada atronadora y uno de los nacimientos de río más espectaculares. Es además famoso por un fenómeno especial: la cueva se encuentra en una de las paredes del Calar del Mundo, una meseta kárstica llena de simas y grutas. Cuando la nieve y el hielo taponan la salida de la gruta de los Chorros y se acumula el agua en su interior, el tapón se deshace en primavera y se produce este fenómeno llamado “reventón”. El agua sale como un chorro a presión. Y se precipita al vacío desde una altura de 80 metros. Una explosión que se escucha en todo el Valle de las Truchas. Y un río, afluente del Segura, que puede arrojar más de 100.000 litros de agua por segundo en los meses de lluvias, creando un espacio natural de bosques de coníferas donde habitan gatos monteses, muflones o águilas reales. Riópar es la localidad más cercana para conocerlo.

Salto del Nervión (entre Burgos y Álava)

En uno de los recovecos más aislados del Monte Santiago, el salto de agua más grande de la Península Ibérica tiene 222 metros de altura. En él confluyen tres arroyos nacidos entre las sierras de Gillarte y Gibijo, que sólo se precipitan por la cascada durante dos meses al año. Situado entre las provincias de Burgos y Álava, se accede desde Berberana o desde el puerto de Orduña. El nacimiento del río Nervión atraviesa el desfiladero de Delika. Y desde el mirador, en la parte burgalesa, puede observarse el vuelo de muchas especies de aves.

Agua dulce en Extremadura

Su oferta va desde la playa del embalse de Orellana hasta las pozas y piscinas naturales en La Vera o Las Hurdes. El primero está en la comarca de La Serena y tiene la única playa española de interior con bandera azul. Es artificial, claro, pero bien preparada. Y forma parte de una Zona de Especial Protección para las Aves. Aquí se practica la pesca, el windsurf, la vela o el piragüismo. Las Hurdes es perfecta para el rafting por el caudal de sus ríos. Y tiene además pozas naturales como Las Mestas, Sauceda, Ovejuela, Pinofranqueado, Casar de Palomero o Nuñomoral. Y entre las más conocidas, las piscinas naturales de La Vera se nutren del agua de gargantas de la sierra, como la de Alardos o la de Jaranda. Muy frecuentadas son también las piscinas naturales de El Trabuquete, el Lago de Jaraíz de la Vera y la reserva Natural de la Garganta de los Infiernos, en el Valle del Jerte, con 13 espectaculares “pilones” formados en la roca.

Playa en el embalse de Orellana

Playa en el embalse de Orellana

Arenas de San Pedro (Ávila)

Este pueblo de la sierra de Gredos tiene las piscinas naturales que forman el río Arenal y, un poco más arriba, el Charco de la Chiva. Sus aguas son frías y cristalinas. Otra opción es dirigirse hacia Poyales del Hoyo para bañarse en el río Pelayos.

Piscinas naturales de Arenas de San Pedro

Piscinas naturales de Arenas de San Pedro

Apetecible un baño en cualquiera de estos sitios, ¿verdad? Son lugares que durante el invierno tienen demasiado frías sus aguas pero, durante las temporadas más calurosas del invierno son ideales para viajar en vuestro Ford junto a toda la familia.

¿Qué Ford te parece mejor para viajar? Puedes solicitar aquí prueba de vehículo Descarga tu catálogo Entra y configura tu Ford