Costa Blanca Chic: Vive la ruta premium de una costa que creías descubierta

Playas

Desde mediados del siglo pasado, la Costa Blanca es imán para millones de viajeros que durante todo el año llenan sus playas, sus chiringuitos, sus hoteles, sus pueblos… Y es que esta zona lo tiene todo: playas espectaculares, un clima paradisiaco y una oferta de ocio casi infinita. Pero también hay enclaves exclusivos, lugares escondidos y joyas viajeras que, aunque no lo sospecharas, te dejarán sin habla descubriendo el más puro ‘dolce fare niente’ mediterráneo.

Parafraseando al clásico -que, en esta ocasión, no es otro que Álvaro Mutis-, podemos decir que cuando el turismo se despertó Benidorm ya estaba allí. Y es que el turismo, tal y como lo entendemos en España, no existía hasta que el poblado marinero de la costa alicantina se transformó, en apenas unos años y diríase que por arte de magia, en capital de un destino turístico de categoría mundial al que millones de viajeros de todo el mundo ponen rumbo cada año: la Costa Blanca.

Puerto de Denia y vista del castillo

Puerto de Denia y vista del castillo

Esta zona son doscientos cuarenta kilómetros de litoral alicantino entre Dénia y Pilar de la Horadada, simplemente perfectos para ser recorridos al volante de nuestro Ford y maravillarnos de la inmensa cantidad de playas de bandera azul y pueblos con encanto y mucha historia que coexisten, de una manera natural, con grandes desarrollos turísticos en los que caben propuestas de ocio para todos. Vamos a comprobarlo y a entrar en el lado más premium y exquisito de esta costa.

De la foodie Dénia a la Calpe romana

Vista del peñón de Ifach en Calpe

Vista del peñón de Ifach en Calpe

Arrancamos nuestro Ford en Dénia, destino tradicional de sol y playa, punto de partida para muchos de los ferries que navegan hasta Baleares y, desde hace unos años. Un destino foodie de primera gracias al chef tres-estrellas Michelín Quique Dacosta, que imparte su magisterio en el Quique Dacosta Restaurant (Las Marinas Km3, con, Carrer Rascassa nº1) y a los innumerables restaurantes que se agolpan en una de las calles más sabrosas, no solo de la Costa Blanca sino de toda España: la carrer de les Monges. Un lugar donde los tentaciones en forma de ‘espencat’ (verdura asada: pimiento, tomate, berenjena, cebolla), ‘la llandeta’, el ‘suquet de peix’, los erizos de mar o las famosas gambas rojas de Dénia a buen seguro harán que detengas tu Ford en el camino.

Una vez que has tomado fuerzas, seguimos ruta rumbo a Jávea. Enclavada en un escenario natural simplemente privilegiado, entre el parque natural del Montgó, el Puig de la Llorença y el cabo de la Nao, la ciudad domina una bahía donde, cuando cae la noche, las luces de los restaurantes y los bares titilean como joyas engarzadas. Calas, pinares, acantilados y escenarios de leyendas de corsarios jalonan la costa entre Jávea y el siguiente gran punto de la Costa Blanca, Calpe.

Desde la punta del Arenal -donde se encontraba una de las mayores factorías romanas de garum, la célebre salazón- nos esperan el cabo Negre, la cala de la Granadella y los pueblos de Teulada-Moraira -con su torre del Cap d’Or- y Benissa -con calas como la de La Fustera- hasta llegar a Calpe, a los pies del imponente Peñón de Ifach -que además de ser Parque Natural divide la ciudad en dos- y donde, por encima de su imponente oferta turística, nos interesan atractivos como las playas de La Fossa y Cantal Roig o el yacimiento romano de los Baños de la Reina.

Altea, bañada en ámbar

Casco antiguo de Altea

Casco antiguo de Altea

Lo que a vista de pájaro pueda parecer desmesura se torna en silencio cuando echamos el freno de mano del Ford en Altea, una caja de muñecas en forma de pueblo blanco de callejero intrincado, donde el tiempo se ha detenido y la luz del Mediterráneo es más pura que en ningún otro sitio. Casas encaladas de pescadores que se han convertido en coquetas boutiques en las que compran sin prisa ni preocupación celebrities de todo el mundo, que disfrutan del mayor de los anonimatos en un pueblo acostumbrado a recibirlas desde hace décadas: un cosmopolitismo en el que caben Julio Iglesias, Kate Moss, Elton John y grandes fortunas rusas (en Altea se encuentra la primera iglesia ortodoxa que se construyó en España).

Cuando uno está disfrutando del ambiente de El Fornet, del dédalo de calles del centro de la población que está a la sombra de las dos cúpulas de la iglesia de Nuestra Señora del Consuelo (emblema de Altea junto con la torre de Bellaguarda, la antigua torre de vigilancia) todo cobra sentido: paseando entre sus tiendas, tomando el fresco en sus terrazas, disfrutando de un buen pescado en cualquier restaurante tradicional de la calle Concepción… Pero hay también un Altea bañado por el mar, al otro lado de la Nacional 322, en el que se alternan playas populares -como La Olla o La Roda, una playa de Bandera Azul que es la más cercana al pueblo y donde encontrarás multitud de restaurantes y bares-, con calas llenas de encanto y gozo exclusivo como las de Mascarat, al comienzo del término municipal, o la de la Solsida.

Welcome to Benidorm

Todo el mundo conoce Benidorm. Con dos playas simplemente espectaculares -la playa de Levante y la playa de Poniente, separadas entre sí por un pequeño tramo del casco antiguo-, la capital de la Costa Blanca es mucho más que el templo al hedonismo internacional que todos conocemos: hay un Benidorm para deportistas que nos espera en la Isla de Benidorm, frente a la cala de Mal Pas y a apenas un cuarto de hora de travesía en barco desde la ciudad, y que es ideal para la práctica de de los deportes náuticos, además de ser hogar de varias especies protegidas (la isla es una reserva marina protegida).

Playa de Mal Pas, Benidorm

Playa de Mal Pas, Benidorm

Y es que en Benidorm siempre hay un plan idóneo: puede ser shopping al estilo tradicional en cualquiera de sus tres mercadillos -el Mercadillo de Foietes, situado junto al polideportivo Municipal de Foietes, y que tiene lugar los miércoles de 8h a 13:30h; el Mercadillo Pueblo, situado en la Avenida de L’Admirall Bernat de Sarrià junto al Hotel Servigroup Pueblo, que se celebra los miércoles y domingos de 8h a 13:30 h; y el Mercado El Cisne, que se celebra los sábados y domingos por la mañana, de 8h a 13h, y que está ubicado junto al cámping Benisol en la carretera nacional N-332 Km.124.

También puede ser disfrutar de sus parques temáticos -Aqualandia, Mundomar, Terra Natura y, desde luego, Tierra Mítica, donde te puedes subir a la montaña rusa de madera más grande del mundo- y, naturalmente, puede ser vivir a tope su legendaria noche, donde más de ciento sesenta locales -discotecas, clubes, pubs- se reparten para nuestro deleite en el paseo de Levante, el casco antiguo -conocido como “la zona inglesa”-, la calle Esperanto o la Nacional 332, nos esperan para vivir una fiesta que no acaba hasta bien entrado el día…

Mimarse en dos paraísos artificiales

Naturalmente, la Costa Blanca es un destino de primera porque también sabe dar respuesta a nuestra vertiente más caprichosa, elegante y exclusiva, así que no puede sorprender a nadie que dos de los mejores hoteles de España se encuentren aquí: el Barceló Asia Gardens Hotel & Thai Spa y el SHA Wellness Clinic. El Barceló Asia Gardens Hotel & Thai Spa (Rotonda del Fuego, Terra Mítica. Finestrat, Alicante. Tel. 96 681 8400) está a la sombra de la ladera de la sierra Cortina, dominando el skyline de Benidorm y en un espectacular entorno natural de jardines tropicales con más de 150.000 plantas de todo tipo y seis piscinas. Un auténtico universo asiático al que pone la guinda el Thai Spa, único en Europa y donde la magia, la tradición, la sabiduría y la fantasía son protagonistas de todos y cada uno de nuestros tratamientos THAI, aunando el arte de encontrar el equilibrio y el bienestar espiritual y físico.

Vistas desde el Hotel SHA Wellness Clinic

Vistas desde el Hotel SHA Wellness Clinic

Por su parte, el impresionante SHA Wellness Clinic (Calle de Verderol, 5, 03581 El Albir, Alicante. Tel. 966 81 11 99), considerado el mejor spa médico del mundo y frecuentado en consecuencia por miembros de familias reales, grandes fortunas internacionales o estrellas del show business, está compuesto por cinco espectaculares edificios en los que cabe todo lo que un spa puede ser: un intenso viaje a la salud a través de tratamientos y terapias de diferentes partes del mundo -ayurveda, shiatsu y reiki, de China la piedra de bien shu, del Tibet pindas- combinado con los últimos avances de Occidente y una exquisitez en el servicio que reconcilia a cualquiera con el mundo. Garantizado.

De Villajoyosa a Torrevieja: playas y naturaleza

Los clásicos nunca mueren porque aguantan impertérritos el paso de las generaciones… ¿Cuántos españoles han pasado sus vacaciones de verano o, incluso, han descubierto el mar lanzándose a las aguas de las playas de Villajoyosa, de Campello, de Alicante, Santa Pola? ¿O en las de Guardamar del Segura, Torrevieja o las de playas de Orihuela Costa? Esta zona de la Costa Blanca sigue siendo el destino preferido del turismo familiar patrio, auténticos hitos veraniegos que son, ya, parte del imaginario colectivo… Pero este tramo es, también, un escenario para la naturaleza mediterránea más auténtica, esa que ha resistido todos los embates y que se protege y se cuida en el palmeral de Elche -esas más de doscientas mil palmeras incrustadas en la ciudad-, el parque natural del Hondo, las salinas de Santa Ponsa o el parque natural de las lagunas de la Mata y Torrevieja.

Estos son los últimos apuntes de un cuadro bañado por la luz más bella del mundo -la del Mediterráneo- y que te está esperando a que lo firmes en tu Ford en cualquier momento.

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